Fundamentación
El punto de partida en la investigación y desarrollo de este método fue conocer que personas con Parkinson descubren por ellas mismas que con música se mueven mejor. Y así es. Determinada música puede proporcionar una facilidad de movimientos que de otro modo sería imposible. Este fenómeno puede ocurrir al instante, y con un mayor dominio tras un entrenamiento. El movimiento natural está muy dificultado. Sin embargo, el movimiento danzado está favorecido. Se tratará entonces de que, a través del entrenamiento, la persona aprenda a generar por ella misma y en silencio lo que es capaz de hacer con música.
En cuanto a la recuperación de funciones en el daño cerebral sobrevenido, a finales de los años 80 empezó a ser reconocida la capacidad del cerebro para reorganizarse y producir recuperación de funciones. Esta reorganización funcional no es espontánea sino actividad-dependiente, y se produce porque neuronas sanas del cerebro hacen la función de neuronas lesionadas que la han perdido.
El Método Tubía aporta una técnica armónica al campo de la neurorehabilitación y contribuye a la corriente de pensamiento científico de la neuroplasticidad, en la que el cerebro da muestras de que es capaz de una organización funcional para recuperar funciones perdidas por daño cerebral sobrevenido.